fbpx
Coronavirus, marketing y mercados

Lo que empezó como algo pequeño y sin importancia, algo que en un principio nos hizo reír con memes, se ha convertido en algo en lo que estoy de acuerdo con mis mentores, y es que el mundo no va a cambiar después de este episodio con el COVID-19. ¿Por qué? porque el mundo ya cambió.

Debo admitir que hace una semana yo era uno de los más bromistas u optimistas con todo este tema, sin embargo, en este mismo instante mi opinión es completamente diferente, hace una semana no lo veía venir, probablemente nadie, y para los que no se han dado cuenta, el coronavirus acaba de cambiar el mundo entero. Sin duda la situación en la que nos ha puesto la pandemia ha dado el martillazo final para acabar de establecer muchos de los valores que habían venido tomando fuerza durante años.

¿De qué valores e ideas estoy hablando? Fácil, de todo lo que tenga que ver con nuestra fragilidad como especie y de la fragilidad del planeta, de nuestra sociedad, de una economía y un mundo globalizado, o dicho en otras palabras, el coronavirus no hecho otra cosa que no sea desencadenar una serie de eventos que parecían no terminaban de llegar, por ejemplo; que de ahora en adelante las vidas de las personas estén por encima de la economía, vendrán por lo tanto cambios en las jornadas laborales, teletrabajo, trabajo remoto, o menos horas laborales, entornos más amables, y seguramente más inclusividad e igualdad.

Otro de los frentes a los que seguramente afectará de manera drástica esta pandemia, es en todo lo que tiene que ver con el medio ambiente y la ecología, con una marcada tendencia a buscar un equilibrio que nos permita extraer los recursos que necesitamos pero de una de manera eficiente en términos de limpieza y de emisiones, esto quiere decir que de ahora en adelante, todos los que puedan, deben hacer uso de la tecnología actual, y por ejemplo, llevar a la práctica cosas tan sencillas como dejar de usar papel. Empresas como Amazon me arrugan el corazón, me hacen sentir culpable cada vez que pido algo como una tarjeta SD, y me llega en una bolsa de papel enorme con una caja por dentro, y a su vez otra bolsa, o una caja más, hasta la que contiene la minúscula tarjeta.

Seguramente será también fácil para todos recordar de ahora en adelante que la condición de poseer un diploma o un cargo no nos hace imprescindibles para nadie, como estáis viendo, las personas que cada día hacen una labor invisible para la sociedad, ahora mismo son la única gente trabajando y de la que realmente depende el grueso de la población. Son cajeros, panaderos, conductores, personal de aseo, transportistas, médicos y personal sanitario, entre muchos otros. Mientras todos estamos resguardados en casa, lo poco que queda funcionando de la sociedad depende de ellos, así que esto nos recordará por mucho tiempo que todo en esta vida no son diplomas, sino más bien aptitudes.

Sin duda, volvemos a recordar que tenemos una familia con la cual pasar el tiempo y por quienes preocuparnos, nuestros padres, los niños, los abuelos, los hermanos… Las imágenes de las calles vacías y de casi todo el comercio cerrado, de vecinos jugando al bingo o tocando canciones de balcón a balcón son sobrecogedoras, nos recuerdan que no todo son redes sociales, y que la felicidad no está en un móvil, sino en la salud y en poder disfrutar de una buena comida, de un día de sol en la playa o en la montaña.

A nosotros los emprendedores, a los autónomos y empresarios, nos esperan cosas muy duras de superar, un hueco enorme en nuestros bolsillos, que sin duda acabaremos pagando nosotros mismos como siempre. Una vez pase todo esto, a la cuesta arriba económica se le sumará el gran reto estructural de la agilidad y la rapidez con la cual nuestro negocio se pueda adaptar y reaccionar a un mercado que ya no es el mismo, que ya ha cambiado nos guste o no. Adaptabilidad, inmediatez, flexibilidad, medio ambiente, sostenibilidad, responsabilidad, inclusión, diversidad, salud, equilibrio, responsabilidad social, son solo algunas de las palabras que debemos tener en cuenta de ahora en adelante.

Como dice el dicho “no hay mal que por bien no venga”, y si bien la situación es dura, creo que la huella que dejará este coronavirus en nuestra sociedad y en nuestra economía serán importantísimas para el marketing y los negocios de los próximos años.

Ya os acordaréis de este artículo y de mis predicciones. Espero que esta situación quede solo como solo un mal recuerdo y que pese a las muchas pérdidas que está ocasionando ahora, sea mucho más lo que de él estamos aprendiendo como seres humanos, como sociedad y como mercado.

Os deseo a todos un aislamiento provechoso y una salud de hierro.

Germán Ruiz
Community Manager y Experto en Redes Sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESES
en_GBEN es_ESES